Estando en mi habitación me pregunto:
¿Sientes lo mismo que yo?
¿También te da curiosidad ver a dónde vamos a llegar?
Sé que ninguno de los dos es sincero con el otro y me atrevería a decir que ni siquiera somos sinceros con nosotros mismos.
La primera vez que te vi juré que te conocía; y podría jurar que sentiste lo mismo.
Esto es porque el universo se ha encargado de demostrarnos que parece que tuvimos una historia.
Ambos con el alma herida y el corazón estrujado intentando seguir adelante,
¿Sabes que somos un peligro para el otro?
A veces lo siento prohibido, ninguno quiere entrar en la piel del otro, ni en el alma, ni en el corazón solo le damos espacio a la mente.
El corazón quiere ganar pero ninguno se lo permite,
Ninguno de los dos.
Ya lo hemos hablado, sería difícil, pero cariño, ¿Qué es la vida sin un poco de dolor? y ¿Quién soy yo para evitar otras marcas en la piel?
Algunos dicen que no están dispuestos a enfrentar el proceso, solo quieren el resultado pero,
¿Nosotros estamos dispuestos?
Porque pareciera que si.