Muchas veces dicen que las palabras se las lleva el viento.
Y por Dios ¡Ojalá sea cierto!
Me encantaría que todas esas promesas que dijiste las arrancaran de mi mente, promesas que no lograste cumplir.
Promesas que sigo teniendo presente y dentro de mi siento que no me dejan avanzar,
Si es verdad que las palabras se las lleva el viento, entonces que venga un tornado y se las lleve,
Y con ello, ruego que los sentimientos también.
No quiero cargar con esta pesadez, deseo poder arrancarte de mi como los niños arrancan las flores de un jardín, tan fácil y sin pensarlo.
Sin anestesia, sin más.
Que venga el tornado y se lleve con el tu olor,
Tus besos, las miradas cómplices,
Estos recuerdos que carcomen mi paz.
Ya no se que escribo, solo se que espero con ansias
Ese viento garrafal.